Cruelty Free

Legislación cosmética cruelty free en Europa

¿Has oído hablar del Cruelty Free? Seguro que sí, pero debes saber que hay mucha desinformación y confusión por parte de medios especializados y empresas del sector cosmético alrededor de esta expresión. En últimas semanas, el cruelty free, ha generado una ingente cantidad de titulares poniendo el debate encima de la mesa.

 El “Cruelty Free” es un movimiento cuya finalidad es eliminar los test en animales encaminados a garantizar la seguridad de los cosméticos. Como alternativa, se adoptan métodos válidos, que no requieren el uso de animales.

El término está en boca de todos, debido a la decisión reciente de las autoridades chinas de poner fin a las pruebas obligatorias en animales con algunos tipos de cosméticos.

En Europa, sin embargo, está prohibido testar los cosméticos en animales desde 2013. Así, no se puede vender ningún producto testado después de esta fecha, ni aunque se haya testado para venderlo en China.

Bajo esta premisa, ningún producto terminado, introducido en el mercado europeo después de 2004 ha sido testado en animales, ni sus ingredientes desde 2013, lleven el logo o no.

Muchas empresas europeas, utilizan el logo “Cruelty Free” en el packaging de sus productos para indicar que no están testados en animales. Esto es tan solo una maniobra de marketing que más que ayudar al consumidor final, lo confunde, porque hace pensar que los productos que no lleven este logo “Cruelty Free” si testan sus productos en animales. Además, desde 2009 no está permitido hacer publicidad sobre la ausencia de test en animales en cosméticos.

Dice la normativa europea, que ninguna empresa puede vender productos cosméticos en Europa si han sido testados en animales. Esto aplicaría a todos los productos, lleven el logo en el packaging o no. Es decir, tanto los productos que llevan el logo “Cruelty free” como los que no lo llevan, no han sido testados en animales.

En el Capítulo V, artículo 18 del Reglamento cosmético 1223/2009 se especifica claramente que no está permitido testar en animales ni el producto cosmético, ni prototipos, ni los ingredientes que los componen. Además, la persona responsable de introducir el producto en el mercado, debe justificar que el producto no está testado en animales en el Informe Técnico del producto.

Actualmente, debido a las redes sociales y la prensa por un mal análisis de esta información, hay muchas dudas y desconfianza sobre el “Cruelty Free. Como consecuencia, el consumidor final sigue sin tener claro qué productos están libres de crueldad animal, pero debemos tener la certeza de que todo producto cosmético que compramos en Europa, es “Cruelty Free”.

No Comments

Post A Comment